Mirar por encima de nuestro problemas- Por Ilan Trumper

La Parasha de esta semana nos relata como por los celos de sus hermanos Yosef es vendido como esclavo, y termina siendo esclavo en casa de Potifar, uno de los ministros del Faraón, para más tarde acabar en la cárcel.

Durante el tiempo en el cual Yosef se encontraba en la cárcel Paroh (él Faraón) tuvo una discusión con dos de sus trabajadores, el mayordomo y el cocinero, y ambos terminaron en la misma celda junto a Yosef con caras tristes y de preocupación; sin embargo, Yosef no compartió sus problemas con ellos, sino que hizo todo lo posible para levantar los ánimos. Y es aquí donde vemos el verdadero carácter de Yosef, muchas veces nos vemos envueltos en nosotros mismos y en nuestras preocupaciones, nuestros problemas tanto los reales como los imaginarios, nos preocupamos por los problemas a los cuales nos enfrentamos.

¿Alguna vez vieron al director de una gran compañía volviéndose loco y con gran preocupación por no encontrar una llave? Aun cuando nuestros problemas son reales (D-s no lo quiera) no debemos permitir que nos quiten la vida.

Yosef tenía problemas de verdad, fue separado de su familia y puesto en prisión con pocas esperanzas de ser liberado, y aún era capaz de ver por encima de sus problemas e incluso ayudar a otros apoyándolos y dándoles esperanza.

No solo deberíamos ver la conducta de Yosef como ejemplar, también deberíamos estudiar los factores que le daban la fuerza para actuar de esta manera. Lo que dio a Yosef la habilidad de centrarse en otros en vez de en sí mismo, era su entendimiento y su confianza que todo lo que le sucedió y sucederá vine directo de Hashem.

Cuando su padre falleció y sus hermanos temían que Yosef se vengaría de ellos, por venderlo, él les dijo “aunque ustedes querían hacerme mal, Hashem lo hacía para bien. Yosef sabía que todo lo que le sucedía era para bien, esto le permitía mantener una fuerza interior y esperanza ya que nada que Hashem hace es para mal, al contrario, su voluntad es siempre para bien y tarde o temprano esa intención positiva se manifestará en nuestra vida.

Este era el secreto de Yosef y su habilidad de ver por encima de sus problemas ya que cuando alguien cierra un tesoro en un cofre y le prometen las llaves, no le importa si tardan un poco en llegar. La confianza de Yosef en Hashem era real, no solo una creencia espiritual, y porque era real le dio la fuerza de experimentar paz interior y felicidad y poder compartirlo con otros.

 

 

Shabat Shalom.

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