Un camino largo que es corto.

 

Cada día salimos de casa pensando que sabemos hacia donde nos dirigimos, pero no es tan simple; alguna vez podemos encontrarnos una piedra en el camino, un pozo, una calle cerrada o alguien que necesite nuestra ayuda.

También podríamos pensar, que, en verdad, nuestro plan tan minuciosamente pensado no era certero, y la prueba es, que nuestro propósito no tuvo éxito.

Cuando salimos de Egipto la Torah parece relatarnos una emoción divina, lo que D.s mismo percibe. El versículo relata que D.s no nos llevó por un camino corto, en nuestra dirección hacía Israel; no vaya a ser, que nos arrepintamos y queramos volver a Egipto.

Demasiadas suposiciones para ser D.s mismo!! e incluso demasiadas suposiciones, teniendo en cuenta que nadie quiere volver a ser esclavo.

Profundizando en la lectura del éxodo y los 40 años en el desierto, nos damos cuenta que a la primera de cambio (falta de agua, insatisfacción con el menú del Maná celestial) el pueblo desea volver a Egipto…pero el camino que Ds eligió se los impide.

Todo logro precisa un tiempo, en el estudio, en el legado del hombre y la perpetuidad de su obra en el universo, no existe lo instantáneo; el hombre debe acostumbrarse a saber elegir el camino largo, acompañado de una lección: NO podemos elegir en muchos ámbitos de nuestra vida.

D.s nos marca un camino, y el sendero por donde recorrer, es nuestra elección si hacemos ruta en él o nos quedamos varados en la misma posición.

El Tania, el libro esencial en el pensamiento de la jasidut Jabad & judaísmo, en su primera sentencia escribe: que el camino de superación es largo; que es corto.

El conocimiento de la causa y naturaleza de los retos en la vida, nos ayudan a tener mayor compromiso, a esforzarnos cotidianamente para que lo largo que es duro, se transforme en una circunstancia puntual, en el camino hacia los objetivos del hombre.

No hay atajos, el ciclo de la vida es sabio y cada uno de nosotros debe proponerse hacer el máximo en cada uno de los estadios en los que se encuentre.

D.s nos hace conocer nuestra realidad, el hombre tiene una voluntad contrariada; en ocasiones está dispuesto a sufrir (volver a la esclavitud de Egipto) pero no desea aceptar esforzarse en un camino que le es desconocido.

A mi hija Shterny, que este fin de semana celebramos su Bat Mizvath, nuestros mejores deseos, haciéndole saber, que al igual que en la lectura de la Torah de esta semana, el milagro ocurre cuando ponemos nuestros pies dentro del mar, este es capaz de dividirse para que puedas seguir caminando hacia adelante; pero la labor de decidir caminar está solamente en tus manos, el camino será largo pero corto. Marca para ti buenos objetivos a seguir y renuévalos en una búsqueda constante.

A D.s pedirle que nosotros, padres, abuelos, amigas y amigos te veamos siempre hacer esta labor con alegría.

Shabat SHALOM
David Libersohn

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