Post Purim

Purim nos pide alegría.

«El hombre esta obligado a alegrarse hasta que no diferencia entre el bien y el mal. -Talmud Meguila-

 

Ayer fue Purim, hoy mismo todavía es Purim en Yerushalaim y otras ciudades amuralladas.

 

Podría decir que en mi entorno muchos estuvimos alegres, compartimos una fiesta magnifica, pero decir que hemos sido capaces de confundir entre el bien y el mal; significa que tendríamos que haber reconstruido nuestra propia definición sobre el bien y el mal, y en un momento dado lo logremos confundir.

 

Difícil labor… normalmente nos apegamos a nuestra perspectiva de bien y mal de forma casi extremista, y aunque aceptamos que el bien y el mal podrían ser relativos, somos nosotros los dueños de la relativización de las cosas.

 

Difícilmente aceptamos las ideas del otro, sobre la forma en que se fija lo que es relativamente bueno y relativamente malo.

 

La alegría de Purim debe contagiarse a todo el año, por ello la perspectiva del día de después; HOY, es sumamente importante.

 

Ayer reconocimos el bien y el mal desde la confusión, HOY lo debemos reconocer porque tenemos empatía con él y porque está presente en nuestras vidas.

Nos llevamos un profundo mensaje de la lectura de la Meguila; cuando Esther le pide a Mordehai que el pueblo de Israel ayune y rece para que su gestión frente al Rey Ajashverosh tenga éxito le dice: “LLAMA A TODOS LOS JUDIOS Y TODOS SON TODOS”.

 

Los más comprometidos y los menos.

 

Si utilizamos las etiquetas de la modernidad Esther le esta diciendo : “Llama a todos, ortodoxos, reformistas, conservadores, asquenazíes, sefaradíes, a los igualitarios, a los reconstructivitas, a los revisionistas, a TODO aquel que el judaísmo vibre dentro de él.

TODOS nos unimos bajo la adversidad y los malos decretos.

Pero también en la alegría, cuando el hombre esta contento y feliz; es capaz de integrar a todos, porque la alegría abre el corazón y acepta al otro con absoluta bondad.

 

Paradójicamente en la lectura del texto, la ultima vez que se menciona a Haman el malvado, es mencionado como el hombre que odia a TODOS LOS JUDIOS, TODOS POR IGUAL.

 

Es nuestra elección y nuestra consciencia de que lado del TODOS queremos estar, en los que amamos o en la unión que viene a través del tercero que nos odia, y nos tiene que recordar lo que somos.

 

La alegría es una elección del ser!!

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