Lecciones sobre fanatismo

En un acto sin precedentes de fanatismo sancionado, leemos en el relato de la Torá de esta semana, que Pinjas fue elogiado por tomar una posición en contra de una atrocidad pública y matar a los perpetradores, con lo cual salvó miles de vidas. Pinjas posteriormente es recompensado con el «pacto de paz».

 

De todas las cosas, ¿por qué se concede la paz a un celoso acto de matar? ¿Qué nos enseña esto sobre el fanatismo moderno y sus peligros? ¿No hemos aprendido nuestras lecciones sobre la historia de la grave destrucción perpetrada en nombre de Di-s por extremistas religiosos? Un espectro de radicalismo, centrado en el Medio Oriente, atormenta al mundo. Comenzó con Israel. Luego se trasladó al mundo occidental secular, comenzando con Europa y los Estados Unidos.

 

Ahí radica el poderoso mensaje de Pinjas.

 

La Torá aborrece clara y consistentemente el fanatismo. Cuando Abraham se entera de la inminente destrucción de la ciudad infiel de Sodoma (criminales), no celebra ni se une al ataque, a pesar de que fue liderado por el propio Di-s.

 

En cambio, Él arguye e implora a Di-s para que no destruya la ciudad. Lo mismo sucedió con Moisés después de que los judíos construyeron el becerro de oro, desafiando abiertamente el mandamiento contra la idolatría que acababan de escuchar en el Sinaí. Moisés insiste en que Di-s los perdona, y después de 80 días finalmente prevalece.

 

La Torá está llena del mensaje de amor y compasión.

 

De hecho, la Torá advierte de los peligros de ser «más religiosos» que Di-s, muy sensible al hecho de que las personas pueden crear salidas «aprobadas por la Torá» para su propia agresión personal.

 

Nunca, jamás uses la religión como un arma. Di-s nunca le ordenó a nadie que formara una «multitud de linchadores» y matara a los infieles.

 

La única excepción del fanatismo sancionado es Pinchas. ¿Por qué permitiría la Torá la celebración de este ejemplo de comportamiento celoso cuando conoce los riesgos de cómo se puede interpretar?

 

La respuesta está en el primer verso del capítulo de esta semana:

 

La atribución adicional a su abuelo Aarón el Sacerdote (y no la referencia habitual a «Pinjas hijo de …») es para enfatizar la personalidad de Pinchas. Aaron fue un hombre de amor y paz. «El Mishne nos dice» ser de los estudiantes de Aarón, amar la paz y buscar la paz. Ame a todas las criaturas [incluso si no tienen otra cualidad obvia, excepto que ser criaturas de Di-s] y acérquelos a la Torá «. Si Pinjas hubiera sido una personalidad agresiva, hubiera sido un defensor del radicalismo religioso, eso habría sido un gran problema. Pinjas era un hombre de paz, un hombre tranquilo. Incluso este acto de fanatismo no era matar, sino proteger a personas inocentes de ser asesinadas.

 

Cuando Pinjas vio que la gente se estaba muriendo como resultado de la atrocidad pública y la profanación que Zimri perpetró, fue contra su propia naturaleza tranquila para defender a Di-s y salvar vidas. El desinterés, no los prejuicios personales, fue la fuerza impulsora de Pinjas y su capacidad de mantener la perspectiva aun yendo contra su propia naturaleza.

Y si reflexión queremos ¿somos nosotros capaces de actuar sin prejuicio? ¿¿O somos tan solo un resultado de ellos?

 

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*