Anhelos de Año Nuevo

Llega el año nuevo y queremos desear lo mejor para nuestros seres queridos, nuestra familia, nuestros amigos y nuestra comunidad.

Indudablemente que comenzamos por el deseo de la salud, lo primero y más primordial es la salud; pero también deberíamos ser capaces de poder hacer una reflexión: la salud ¿es el todo absoluto?

Podríamos retarnos y sin cruzar la fina línea de saber pedir con humildad, en lugar de salud pidamos un año de superación personal.

 

Si no somos capaces de caminar hacia adelante espiritualmente, avanzar como personas, iluminar nuestros hogares y transformar nuestro universo; es que acaso queremos ser una rosa que vive anclada en un en un millar de espinares.

 

La superación personal habita en un núcleo donde viven nuestros valores y de allí derivan nuestros hábitos.

Cada uno podría llamarle a este núcleo de una manera distinta, casualmente nosotros la llamamos Neshama, nuestra alma y ser judío, que en estas fechas se despierta con enorme sensibilidad, busca identidad y apego.

Identificarse con las propias acciones realizadas durante el ultimo año y el apego con los diferentes círculos, íntimos y cercanos nos ayudarán a superar las dificultades y tropiezos.

Cuando le deseamos al otro, nos estamos viendo en el espejo, nos hablamos a nosotros mismos; por ello en vísperas de Rosha Shanà deberíamos atrevernos a desear dar vida a los principios, que son verdades profundas que determinan de manera absoluta las causas y consecuencias que a su vez darán fuerza a todas nuestras acciones.

Algunos principios son primarios: el amor, la búsqueda de la verdad, el poder que nos damos a nosotros mismos sobre nuestra vida y sobre la de los demás.

Algunos principios son secundarios y permiten que siempre nos impulsemos hacia la tan anhelada superación, a gozar de una salud espiritual donde no estemos paralíticos *enfermos* en nuestra actitud hacia la vida. La inteligencia, la autocrítica, la unidad y el coraje son las herramientas que hacen que nuestra Neshama el núcleo de nuestro ser busque constantemente superarse e incluso pedir éxito sobre nuestros anhelos.

 

Pidamos con sinceridad porque el sonido del shofar acompañará y elevará nuestra sincera plegaria y el rey del Universo considerará nuestras buenas intenciones como el motor de nuestro acierto, pero también el de nuestros fracasos, transformando todo ello en un tributo de bien para nosotros y nuestros hijos.

 

Sea nuestra salud un trampolín para poder tener empatía y amor por los demás como lo debiéramos tener por nosotros mismos.

¡Que nuestros ruegos personales sean los deseos para y hacia todos los demás.!

Shanà Tová seamos inscritos y sellados para un buen año 5780!!

 

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