Soñar para vivir.

Soñar para vivir

 

Dedico esta reflexión a dos personas queridas que dedicaron parte de su vida, cuerpo y alma por los valores del judaísmo y con los cuales tuve mérito y bendición de interactuar y compartir una bella amistad; el Sr Yitzchak ZL (Jack) Cohen quien dedicó muchos años en sostener el Kosher en esta ciudad. Al Sr. Prosper ZL Pinto quien presidio la comunidad Israelita de Barcelona y otros cargos en el liderazgo judío.

A las familias, la esposa de cada uno, hijos e hijas, nietos y nietas mis mayores condolencias y sincero cariño.

 

El relato de la semana nos lleva al encuentro entre Yosef y su padre Yacob que vivio separado de su padre una larguísima temporada.  Allí nos surge una de las grandes preguntas que nos hacemos cada vez que leemos la historia de Yoséf.

¿Por qué en algún momento durante su separación de veintidós años, no le envió un mensaje a su padre, Jacob, diciéndole que estaba vivo?

Por una parte, durante el tiempo que estuvo esclavo en la casa de Potifar y cuando estuvo en prisión, hubiera sido imposible. Pero ciertamente pudo haberlo hecho cuando se convirtió en la segunda persona más poderosa de Egipto.

Yosef sabía cuánto lo amaba su padre. Tendría que haber sabido cuánto le dolía su separación. Debería haber sabido que era su deber comunicarse con su padre cuando se presentara la oportunidad, y decirle que estaba vivo y bien. ¿Por qué entonces no lo hizo?

La historia del descenso de Yoséf a la esclavitud y el exilio comenzó cuando su padre lo envió, solo, para ver cómo les iba a los hermanos. Inmediatamente antes de este episodio, la Torá nos cuenta sobre el segundo de los sueños de Yoséf: "el sol y la luna y once estrellas se inclinaban ante mí".

Cuando Yosef contó a su padre y a sus hermanos el sueño, su padre lo reprendió y le dijo: "¿Qué es este sueño que tuviste? ¿Tu madre, yo y tus hermanos vendremos y nos inclinaremos en el suelo delante de ti?

¡¡Soñar es un proceso tan misterioso y peculiar!! y uno se pregunta, como Yosef tuvo esta visión, ¿era sueño o acaso una profecía? Lo que vemos en los sueños es, que gran parte del material que nuestro cerebro utiliza para la creación de los sueños, proviene de nuestras vivencias y las memorias que sobre éstas generamos, e incluso a ello podría atribuirse lo que sentimos cuando creemos haber soñado lo que estamos experimentando.

Yosef pensaba que el sueño le vino por las enseñanzas de su padre, él soñó lo que vivió en su casa. Su sueño era la enseñanza de su propio padre. Entendía que ir a buscar a su padre era ir en contra de la voluntad de él que de forma indirecta lo alejó de su persona.

Yosef creía que su confinación en el exilio era por la voluntad de Yacov, él no sabía lo que su padre sentía, y no podía imaginar la situación de otro modo, de hecho, cuando los hermanos vienen a comprar alimentos, se da cuenta que valió la pena quedarse en Egipto para salvar a todos ellos.

La tensión entre padres e hijos es el determinante más poderoso de la psicología del individuo y del judaísmo en general.

Yacob amaba a Yosef y logra hacer trascender todos estos amores humanos en el designio divino, rescatándonos de los sentimientos de rechazo de los hermanos y redimiendo los sueños para hacer manifiesto, que el pueblo de Israel tiene un trazado divino, que primero tenía que pasar por la esclavitud de Egipto, para convertirnos en pueblo con la entrega de la tora en Sinaí.

 

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